MASA DE PIZZA CASERA BÁSICA

MASA DE PIZZA CASERA BÁSICA

Hoy vengo con una receta que todos podemos preparar en casa de una forma muy fácil y rápida. Se trata de una MASA DE PIZZA BÁSICA CASERA. Es muy sencilla de preparar, ya verás que no tiene ninguna complicación.

No necesitas amasadora ni nada de eso, aunque si la tienes mucho mejor. Por ejemplo con la Thermomix queda divina y con una KitchenAid o similar, pues mucho mejor. Yo no he querido utilizar la amasadora en esta receta, precisamente para mostrarte lo sencillo que es preparar esta masa.

Y oye, cuando tengas ganas de comerte una pizza y no tengas masa ¡No te tienes porqué quedar con las ganas! que ya verás lo fácil que es preparar una MASA DE PIZZA BÁSICA CASERA.

Si te gusta preparar masas en casa también puedes hacer un PAN CASERO DE HOGAZA rápido y fácil que se hace en un pispás y verás qué rico queda también.

Esta MASA DE PIZZA puedes prepararla y hacer las pizzas en el momento, o si lo prefieres, puedes congelarla y así tenerla lista para cuando la necesites. Puedes congelarla de dos maneras:

  • La primera forma es que una vez ya estirada la masa la colocas sobre una lámina de papel vegetal, la enrollas haciendo un rulo y la metes en el congelador así tal cual, enrollada.  Cuando la necesites solo tienes que sacarla del congelador, pasarla a la nevera para que descongele ahí mejor, y después solo tienes que desenrollar y como ya tienes la base estirada, la tienes lista para usar. Es igual que las BASES DE PIZZA congeladas que venden el el súper 😉

  • La segunda manera es congelar la bola de masa. La envuelves en papel film y la congelas. De esta forma cuando la vayas a utilizar requiere que la saques del congelador con algo más de antelación que la anterior. Deja que descongele primero (mejor en la nevera) y una vez descongelada déjala reposar en un lugar cálido entre 15 y 30 minutos, para que vuelva a levar un poco. Después la estiras con el rodillo (o con las manos) para formar la base y ¡Lista para rellenar!

    Yo la verdad es que no suelo congelar las BASES DE PIZZA porque como no se tarda nada en prepararlas suelo cocinarlas siempre en el momento, pero en caso de congelar prefiero la primera opción porque me parece mucho más cómoda y rápida a la hora de sacarla.

    Sea como sea, anímate a preparar tu MASA DE PIZZA CASERA. Y si quieres que te prepare alguna pizza rica con esta masa, dímelo en comentarios, aquí debajo.

¡Vamos a ver cómo se hace! Comenzamos!

INGREDIENTES

– 400 GR. HARINA DE TRIGO

– 200 ML AGUA TIBIA (TEMPLADA)

– 50 GR. ACEITE DE OLIVA

– 7 GR. LEVADURA SECA DE PANADERO o 20 GR. DE LEVADURA FRESCA DE PANADERO

– 7 GR. SAL (Media cucharada)

 

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PREPARACIÓN

  1. Vierte el sobre de levadura en el agua, que tendrá que estar tibia o templada, es decir, no tiene que quemar. Remueve un poco con una cuchara para disolverla y reserva.

  2. En un bol más grande vierte la harina junto con la cucharadita de sal y remueve un poco para mezclarla. Haz un pequeño hueco en el centro. Vierte el aceite y el agua con la levadura y comienza a mezclar con una cuchara poco a poco para que la harina se vaya integrando.

  3. Cuando notes que la masa está más densa y veas que te cuesta trabajo seguir con la cuchara, sigue mezclando dentro del bol con la mano hasta que la harina esté totalmente integrada y no queden restos. 

  4. Ahora vuelca la masa sobre una superficie de trabajo paa seguir amasando sobre ella. Esta masa no es nada pegajosa, pero si lo necesitas, puedes esparcir un poco de harina sobre la mesa para que no se te pegue. 

  5. Amasa durante 7 o 10 minutos, bien utilizando un robot amasador, o bien con las manos. En ese caso deberás plegar la masa y apretar repitiendo esta operación contínuamente (ver vídeo más abajo). 

  6. Cuando veas que la masa ya está elástica, dale forma de bola. Para ello pliega los bordes hacia dentro y sobre la mesa ve boleando para darle la forma.

  7. Rocía la base y paredes del bol anterior con unas gotas de aceite e introduce la bola dentro. Tapa el bol con un paño limpio y seco y deja reposar durante unos 30 minutos en un lugar cálido (yo lo dejo dentro del horno apagado). Pasados los 30 minutos retira el paño y verás que la masa ha aumentado su volumen. 

  8. Saca la masa del bol. Con esta cantidad puedes preparar una sola pizza grande o dos pizzas pequeñas/medianas. En ese caso divide la masa en dos partes cortando con una rasqueta o cuchillo y forma una bola con cada una de las mitades (o una sola bola si quieres solo una pizza). Tapa de nuevo con un paño y deja reposar estas bolas unos 10 o 15 minutos más. 

  9. Al cabo de ese tiempo destapa y verás que han levado un poco más y ¡Ya tienes tu masa de pizza! Ahora solo te queda dar forma a la base estirándola con un rodillo o con tus propias manos, colocar encima los ingredientes que más te gusten y… ¡Tu PIZZA está lista para hornear! 😋

Si te ha gustado esta receta déjame tu comentario aquí debajo. Estaré encantada de conocer tu opinión o cualquier sugerencia que quieras compartir. Por supuesto, si tienes alguna duda pregúntamela y te responderé con mucho gusto.

¡Besotes! 😘😘😘

No te pierdas estas otras RECETAS BÁSICAS indispensables en tu cocina (pincha en cada una de ellas para ver la receta):

PAN CASERO RÁPIDO o PAN MILAGRO (Pan de Hogaza)

TORTILLA DE PATATAS o TORTILLA ESPAÑOLA

YOGUR CASERO SIN YOGURTERA

MERMELADA DE NARANJA CASERA

PAN CASERO RÁPIDO o PAN MILAGRO

PAN CASERO RÁPIDO o PAN MILAGRO

Hacer PAN CASERO es más sencillo de lo que parece aunque muchas personas piensan que es muy complicado. Hoy vengo con una receta de PAN CASERO RÁPIDO o PAN MILAGRO, que cuando veas lo fácil que es prepararlo y lo rico que queda vas a entender perfectamente que se le llame de esa manera 😜

Si nunca has hecho pan en casa porque no te atreves o piensas que es muy engorroso, esta receta es ideal para hacerlo por primera vez o sea, que es un PAN CASERO PARA PRINCIPIANTES perfecto 👌😉

Lo bueno de este pan es su rapidez y sencillez a la hora de la preparación y los buenos resultados que se obtienen. Es un pan que no necesita levado antes de hornearlo ya que va levando dentro del horno según se va cociendo. Aunque si lo prefieres,  también hay otra versión de este mismo pan que consiste en dejarlo levar fuera del horno durante una o dos horas aproximadamente hasta que duplique su volumen, y después se hornea ya con el levado previo. Pero bueno, ese lo haremos más adelante, hoy mejor vamos a prepararlo de esta forma más fácil, sobre todo si es la primera vez que te vas a atrever a hacer PAN EN CASA.

Otra ventaja que tiene este pan es que la masa se prepara en un pispás porque tampoco necesita mucho amasado. Lo justo para mezclar bien los ingredientes hasta que se forme una masa homogénea, que pueden ser unos pocos minutos y se hace de forma muy fácil incluso con tus propias manos. En estos momentos de CONFINAMIENTO en que nos encontramos a causa del ESTADO DE ALARMA en España y en muchos otros países, este pan casero es genial porque si no puedes salir a comprar pan o te has quedado un día sin él, lo preparas en un momento. Además ahora que hay que estar en casa sí o sí, es el momento ideal para iniciarse en la elaboración de este tipo de RECETAS BÁSICAS como el pan casero.

Lo ideal es utilizar harina de fuerza, pero puede ser que, como en mi caso, no la encuentres en el supermercado en estos momentos así que puedes hacerlo también con harina de trigo común, aunque la miga te va a quedar algo más densa, pero estará muy rico igualmente. Vamos, que con un riquísimo pincho de TORTILLA DE PATATA por ejemplo ¡Es una maravilla!😋😋

En fin, que lo mejor es ver cómo se hace este riquísimo PAN CASERO ¡Comenzamos!

INGREDIENTES

– 310 gr. de HARINA DE FUERZA (harina de trigo. Si no tienes de fuerza puedes poner harina de trigo común pero cambiará la consistencia de la miga)

-175 gr. de AGUA TIBIA (templada pero que no queme)

– 8 gr. de LEVADURA SECA DE PANADERO (o 20 gr. de levadura fresca)

– 20 gr. de  ACEITE DE OLIVA

– 8 gr. de SAL (1 cucharada pequeña)

 

PREPARACIÓN

  1. En un vaso o bol mezcla el agua con la levadura hasta que ésta se disuelva un poco. El agua ha de estar tibia (o sea, templada sin que llegue a quemar) para que la levadura se active.

  2. En otro bol más grande vierte la harina. Haz un hueco en medio y añade el aceite, la sal y la mezcla de agua con levadura. También puedes utilizar para mezclar una amasadora o un robot de cocina tipo Thermomix, aunque no es necesario porque ya verás que es una masa muy fácil de hacer y manejar con tus propias manos.

  3. Una vez hayas añadido todos los ingredientes mézclalos bien. Al principio te puedes ayudar de una chuchara grande o espátula y después ya cuando se empiecen a unir puedes seguir con las manos hasta que se forme una masa homogénea y no se te pegue a las manos. 

  4. Engrasa con un poco de aceite de oliva la base y las paredes de una fuente de cristal tipo Pyrex que tenga tapa. Si no también puedes utilizar una bolsa de asado de las que venden para asar alimentos que se cierran con una brida.

  5. Dale forma de bola a la masa e introdúcela dentro de la fuente de Pyrex. Pincela la bola de masa con un poco de aceite de oliva y hazle unos cortes rápidos con un cúter o un cuchillo afilado. Espolvorea por encima con un poco de harina (esto le dará un acabado más rústico en el horneado). Pon la tapa encima para que quede cerrado. (Si utilizas bolsa de asar sigue los mismos pasos y cierra la bolsa con la brida que suele traer).

  6. Introduce la fuente en el horno pero es MUY IMPORTANTE que lo hagas con el horno frío. No debes precalentarlo.

  7. Una vez que hayas metido la olla tapada dentro del horno en frío enciende con calor arriba y abajo a una temperatura de 200ºC y hornea durante unos 45 o 50 minutos, o hasta que veas que está hecho y la corteza ha tomado un color casi dorado (recuerda que cada horno es un mundo y deberás vigilar que no se te queme).

  8. Transcurrido el tiempo de horneado retira la fuente del horno y destapa. Saca el pan de la fuente de cristal con cuidado de no quemarte (utiliza unos guantes) y coloca sobre una rejilla para que enfríe.

  9. Y ya tienes lista una riquísima hogaza de pan casero súper tierno y que te va a durar al menos un par de días. Verás que la corteza te queda crujiente y por dentro está delicioso

    ¡No vas a creer que lo has hecho tú! 😉

 

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¡Besotes! 😘😘😘

TORTILLA DE PATATAS o TORTILLA ESPAÑOLA

TORTILLA DE PATATAS o TORTILLA ESPAÑOLA

Hoy vengo con una receta básica y tradicional donde las haya. La TORTILLA DE PATATAS o TORTILLA ESPAÑOLA.

¿A quién no le gusta un buen pincho de TORTILLA a media mañana? ¿Y qué me dices de comer o cenar una TORTILLA DE PATATA con una buena ensalada? ¡Si es que está rica de cualquier manera y en cualquier momento! En casa nos encanta a todos y aunque la hago siempre bien grandota ¡No dura ni un telediario!

En cuanto al dilema de siempre ¿TORTILLA DE PATATA CON CEBOLLA o sin cebolla? En casa nos gusta con cebolla y así es como la hago yo, pero si a ti no te gusta, lo único que tienes que hacer es no ponerle la cebolla y listo. Los pasos son los mismos excepto añadir la cebolla.

¿Cuál es el punto ideal de cuajado? En mi opinión debe quedar por dentro jugosa y cremosa pero no cruda. Debes tener cuidado en la cocción para que no te quede demasiado seca y dura como una suela de zapato. Aunque ya se sabe que para gustos… ¡Los colores! De todas formas después en la receta te voy a explicar un truco para conseguir una textura interior muy suave y cremosa 😉👌

Otro punto a tener en cuenta y que es imprescindible para hacer una TORTILLA DE PATATAS es utilizar una SARTÉN ANTIADHERENTE. Date cuenta que hay que darle la vuelta y si se pega se nos desmorona toda y más que una tortilla nos van a quedar unos huevos revueltos ¡Y eso no es lo que queremos hacer ahora! 😅  😂😂

Con la dificil situación de ESTADO DE ALARMA que atravesamos en España y en el resto del mundo y por el cual debemos mantener un CONFINAMIENTO y CUARENTENA, este tipo de recetas son ideales precisamente por su sencillez y por los nutrientes que nos aportan. En este caso la patata y el huevo nos vienen genial.

Ahora que nos movemos menos, debemos más que nunca cuidar de nuestra alimentación e intentar comer de forma SALUDABLE para conservar nuestras defensas.  Como hay que salir a la calle lo menos posible, debemos  cocinar con lo que tengamos en casa en ese momento. Por eso esta receta de TORTILLA DE PATATAS es muy socorrida ya que siempre solemos tener esos ingredientes. Acompáñala con una buena ensalada de vegetales y fruta y tienes una comida súper completa.

Desde aquí quiero aprovechar para enviar mi mensaje de apoyo y admiración por todo el personal sanitario de nuestro país que está demostrando toda la profesionalidad y sentido del deber que siempre les ha caracterizado. También a todas las personas que con su trabajo nos facilitan a los demás un día a día más llevadero y todos aquellos que velan por nuestra seguridad. Y la mejor forma de agradecerlo es «YO ME QUEDO EN CASA».

Y dicho esto, vamos con esta RECETA TRADICIONAL. Te garantizo que si sigues estos pasos te va a quedar una tortilla de 10 👌

Además te doy algunos TRUCOS y CONSEJOS para que te salga una tortilla espectacular.

Vamos, ¡Que te van a hacer la ola!  😜

 

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INGREDIENTES

– 1 kg de PATATAS

– 8 o 9 HUEVOS tamaño «L»

– 1 CEBOLLA (opcional)

– 1/2 litro ACEITE DE OLIVA

– SAL al gusto

 

PREPARACIÓN

  1. Pela las patatas y lávalas con agua fría (yo las coloco en un colador y las enjuago muy bien bajo el grifo con el chorro de agua fría). En caso de que vayas a ponerle cebolla, pela también la cebolla y pícala en trocitos pequeños.

  2. Corta las patatas en trozos. A mí me gusta hacerlo en láminas o «lascas» pero también hay quienes las parten en dados. TRUCO: En realidad la forma no es lo importante. Lo que hay que intentar es que todos los trozos sean prácticamente del mismo tamaño para que después la patata quede frita por igual y no queden unos pedazos más crudos que otros.

  3. Vierte aceite abundante en una sartén (importante que sea antiadherente) a fuego fuerte. Añade una pizca de sal a las patatas y cuando el aceite esté bien caliente vierte las patatas y baja a fuego medio para cocinarlas ya que lo que interesa es que se vayan haciendo poco a poco y queden blanditas, no crujientes.

  4. Si la haces con cebolla, cuando las patatas comiencen a estar algo más blandas, añade la cebolla picada y sigue cocinando a fuego medio.

  5. Mientras que las patatas están en el fuego, aprovecha para ir batiendo los huevos. Casca los huevos en un bol, añade una pizca de sal, bátelos un poco y reserva. TRUCO: Los huevos para tortilla de patata no deben batirse en exceso. Simplemente lo justo para romper las yemas y batir un poco. No tienen ni que espumar, ni doblar su volumen, ni nada de eso. 

  6. Ve de nuevo a ver las patatas y remueve de vez en cuando en la sartén para que se vayan cocinando por igual. Cuando ya estén blanditas y la cebolla semi-transparente, apártalas del fuego y colócalas sobre un colador grande con un bol debajo para escurrir todo el exceso de aceite y que las patatas se templen un poco antes de añadirlas al huevo (si las echas muy calientes el huevo se puede comenzar a cuajar).

  7. Una vez haya escurrido el aceite, añádelas al bol junto con los huevos batidos. Mezcla con una espátula o cuchara y prueba el punto de sal en este momento. Si ves que necesita más rectifica. TRUCO: Deja reposar las patatas dentro del huevo batido entre 3 y 5 minutos. Con esto conseguirás que la patata se impregne bien del huevo y que luego la tortilla quede con una textura más jugosa y suave por dentro.

  8. Ahora ya solo queda cuajar la tortilla. Vierte en la misma sartén donde has frito las patatas una pizca de aceite a fuego medio (yo uso el mismo con el que freí las patatas, ya que lo cuelo y es perfectamente reutilizable). Vierte toda la mezcla y deja un rato que vaya cuajando por un lado pasando de vez en cuando una espátula o lengua pastelera por todo alrededor para comprobar que no se esté pegando.

  9. Cuando veas que la parte de debajo ya está cuajada da la vuelta  a la tortilla ayudándote con un plato. Yo utilizo la sartén para tortillas DUPLA que es una maravilla y al darle la vuelta se cierra herméticamente de forma que no se sale nada. Puedes echarle un vistazo AQUÍ.

  10. Cocina otros dos o tres minutos por el otro lado (el tiempo dependerá de cómo te guste de cuajada por dentro) y ya puedes retirar la tortilla del fuego. Pásala a un plato para servir

    ¡Ya tienes lista una tortilla súper rica! ¿Has visto qué fácil? 😉

    Como te decía antes ¡Te van a hacer la ola!  👌😜

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¡Besotes! 😘😘😘

YOGUR CASERO SIN YOGURTERA

YOGUR CASERO SIN YOGURTERA

Hoy voy a hacer YOGUR CASERO SIN YOGURTERA.

Hacer yogur en casa es súper fácil, mucho más de lo que imaginas. Solamente necesitas dos ingredientes y tienes listo un yogur rico y muy saludable.

El consumo de yogur es altamente recomendable ya que regula el tránsito intestinal y mejora el funcionamiento del aparato digestivo. Los fermentos que contiene el yogur se complementan con los microorganismos que se encuentran en nuestra flora intestinal y contribuyen al correcto funcionamiento de nuestro aparato digestivo. Por lo tanto comer yogur diariamente es muy saludable y beneficioso para nuestra salud.

Yo, como lo quiero bajo en materia grasa, voy a utilizar leche semidesnatada que se puede utilizar perfectamente y ya verás que la textura queda perfecta y sin tener que añadir leche en polvo ni nada, con lo cual nos va a quedar un yogur mucho más saludable y riquísimo.

Pero antes, para que lo entiendas, te voy a explicar un poco cómo funciona esto del yogur:

Para elaborar un yogur con más calidad es mejor utilizar leche fresca. La encuentras muy fácilmente en cualquier super mercado en la sección de refrigerados. No es la leche que habitualmente  encontramos en brick y que nos llevamos una caja. Esa leche no está refrigerada ya que es leche UHT o Uperisada, para lo cual la someten a altas temperaturas de unos 150ºC que matan todas las bacterias y gérmenes. Por eso se puede conservar durante meses sin refrigerar antes de abrirla.

En cambio la leche fresca, que la puedes encontrar tanto en brick como en botella, es pasteurizada pero en el proceso la someten a temperaturas más bajas, de unos 72ºC con lo cual también se eliminan las bacterias y gérmenes pero en cambio conserva más vitaminas y sobre todo proteínas que son las que van a ayudar a que el yogur cuaje mucho mejor. A diferencia de la otra leche, esta leche hay que mantenerla siempre refrigerada incluso antes de abrirla y su fecha de caducidad es mucho menor, como mucho una semana.

Ahora vamos con el Yogur ¿Qué es el yogur? No es nada más que leche fermentada y para que fermente hay que introducirle unas bacterias ácido lácticas que son de dos tipos,  Lactobacillus y Streptococcus. Y ahora dirás ¿Y cómo le meto yo esas bacterias a la leche? Pues por un lado podemos comprar el fermento para añadirlo a la leche, creo que lo venden en farmacias, en polvo liofilizado. Yo nunca lo he comprado (aunque no lo descarto). Esta es la mejor forma de conseguir un yogur más sano y puro. Y luego está la otra forma mucho más fácil de conseguir y que es la que yo voy a utilizar: Añadir a la leche un yogur de los que compramos, que ya lleva esas bacterias o fermentos lácticos vivos. Por supuesto debe ser un yogur de los que están refrigerados, mejor que sea de sabor natural, sin azúcar ni edulcorantes ni porquerías varias. Es mejor y más sano que luego tú le añadas el azúcar o edulcorante a tu gusto.

Y ahora, para que esas bacterias se activen y pueda realizarse la fermentación, necesitan una temperatura constante, que no puede ser ni muy alta porque morirían, ni muy baja porque no se reproducirían y no se realiza la fermentación. Esa temperatura tiene que ser de entre 43 a 45ºC. A partir de 47 o 50 grados las bacterias ya morirían. Evidentemente esto es muy fácil si tienes una yogurtera porque ese aparato ya se encarga de mantener esa temperatura constante. Pero si no tienes yogurtera, como yo, también puedes hacerlo de forma muy fácil ¡Con el horno! (si no tienes horno hay otras formas que es envolviéndolo en mantas, en un lugar cálido, pero eso ya no te lo voy a contar aquí. En ese caso creo que hay otros vídeos que lo explican).

Y bueno, ya en este punto no me enrollo más porque lo mejor es ver cómo se hace el yogur casero. Cuando veas lo fácil que es, ya vas a querer hacerlo siempre en casa

¡Comenzamos!

 

INGREDIENTES

  •  1 litro de LECHE FRESCA. Yo la he utilizado semidesnatada, pero puedes utilizar leche entera, semidesnatada o desnatada (Si acaso con la desnatada puede llegar a perder un poco de consistencia pero también queda muy bien. En tal caso le puedes añadir un poco de leche en polvo) 

  • 1 YOGUR NATURAL. Yo lo he utilizado desnatado (o% M.G.) y con Bífidus. También puedes utilizar cualquier yogur siempre que sea refrigerado y que lleve los fermentos vivos.  

AQUÍ PUEDES VER LA RECETA EN VÍDEO:

PREPARACIÓN

 

  1. Lo primero que tienes que hacer antes de preparar el yogur será encender el horno al mínimo (50ºC) para que vaya cogiendo temperatura, ya que luego meterás los yogures con el horno ya apagado para que fermenten con el calor residual.

  2. Mientras tanto calienta la leche en un cazo pero no debe sobrepasar los 45ºC ya que por encima de esa temperatura al mezclarla con el yogur mataríamos las bacterias y no fermentarían. Si no tienes un termómetro de cocina sabrás que está a la temperatura correcta si al meter el dedo meñique puedes aguantar sin quemarte durante 10 segundos. Ni que decir tiene que el dedo debe estar bien limpio, jajaja 😉

  3. Retira la leche del fuego. En un bol añade el yogur y vierte por encima la leche que has calentado. Si ves que está demasiado caliente espera un poco a que esté más templada. Remueve bien para que el yogur se mezcle con la leche de forma que no queden como trocitos. Te queda mejor si usas unas varillas o le das un pequeño golpe de batidora.

  4. Una vez que tienes ya la mezcla apaga el horno que ya habrá alcanzado la temperatura. Esto es muy importante y no se te debe olvidar. Ahora vas a introducir la mezcla en el horno. Puedes hacerlo metiendo directamente el bol tapado con un papel film transparente o como yo, que prefiero repartirlo previamente en tarros de cristal e introducir estos en el horno para que se cuajen de forma individual. Así ya luego no hay que pasarlo después a los tarros y al manipularse menos queda como más compacto. Pero sobre todo recuerda: INTRODUCE EL YOGUR CON EL HORNO APAGADO ya que fermenta con el calor residual, y no estés abriendo el horno continuamente para que la temperatura se mantenga constante.

  5. Debes mantener los yogures dentro del horno un mínimo de entre 8 o 10 horas. Ese es el tiempo necesario de fermentación. Yo los suelo dejar hacia las 21:00h o 22:00h y ahí se quedan toda la noche. Cuando me levanto para irme a trabajar a las 7:00h los saco del horno.

  6. Pues eso, que transcurridas las 8 o 10 horas de fermentación ya los puedes sacar del horno y verás que están perfectamente cuajados, así que ahora debes meterlos en la nevera ya que los yogures deben conservarse en frío. Su consumo también se recomienda en frío, así que antes de comerlos es necesario que hayan estado al menos unas 4 horas refrigerándose en la nevera. Intenta consumirlos como mucho en 1 semana.

Como ves, hacer yogur es muy fácil y te aseguro que queda riquísimo. Yo te recomiendo que en el momento que los comiences a hacer más a menudo te compres una yogurtera ya que es más práctica que el horno. Pero bueno, eso ya lo dejo a tu elección. 

¡Anímate a prepararlo!

BIZCOCHO DE YOGUR 123 Fácil y esponjoso

BIZCOCHO DE YOGUR 123 Fácil y esponjoso

Hoy te traigo este BIZCOCHO DE YOGUR 123 muy fácil y esponjoso, si ese ¡El de los vasitos!

Este es el clásico BIZCOCHO BÁSICO de yogur súper fácil y para el que ni siquiera necesitamos pesar los ingredientes porque se utiliza como medida el mismo vaso del yogur.

Fue el primero que hice (de eso ya hace mucho tiempo). Todavía recuerdo la ilusión que me hizo cuando lo saqué del horno ¡No me podía creer que yo hubiera hecho eso!

Y es que es tan fácil y está tan rico que después lo he hecho miles de veces más porque es muy socorrido y muy rápido de preparar.

Además te voy a contar un TRUCO para que recuerdes las cantidades cuando no tengas la receta a mano:

Coloca por orden alfabético Aceite, Azúcar y Harina. Pues bien, ahora viene el 123:

Aceite: 1 vaso de yogur

Azúcar: 2 vasos

Harina: 3 vasos

¿Has visto qué fácil? De ahí viene el nombre de Bizcocho 123. Verás como así no se te olvida 😉

Acordarse del resto de ingredientes ya es más fácil.

Si nunca has hecho un bizcocho porque piensas que es difícil o que no te va a salir bien, este bizcocho 123 fácil y esponjoso es ideal para principiantes por su sencillez y lo bien que queda. Es uno de mis preferidos y lo hago muy a menudo porque me encanta el sabor tan rico que tiene y lo tierno y esponjoso que queda. pero sobre todo por lo rápido que se prepara.

Para que te suba bien y te quede muy esponjoso es mejor que lo hornees a una temperatura más baja pero durante más tiempo, para que vaya subiendo poco a poco y de forma más uniforme. 

Además lo puedes tomar así solo tal cual y está buenísimo o abrirlo para rellenarlo de nata o con tu crema preferida (crema pastelera, chocolate, etc) y hacer unos postres riquísimos. También le puedes añadir cacao puro en polvo y tienes un riquísimo bizcocho de chocolate.

Pues dicho y hecho, vamos a preparar la receta porque vas a ver lo fácil que es y lo bien que te va a quedar ¡Toma nota de los ingredientes!

INGREDIENTES

  • 3 Huevos tamaño L

  • 1 Yogur (Puede ser natural o de sabor limón)

  • La medida de 1 vaso de yogur de Aceite (o 120 gr) 

  • La medida de 2 vasos de yogur de Azúcar (o 230 gr)

  • La medida de 3 vasos de yogur de Harina (o 240 gr)

  • La ralladura de 1 limón (y opcional un chorrito del zumo del limón)

  • 1 sobre de Levadura química o Polvo de Hornear (6 gr)

PREPARACIÓN

 

  1. Antes de preparar la masa del bizcocho ve precalentando el horno a 160ºC con calor arriba y abajo. Forra con papel vegetal para horno el molde que vayas a utilizar y reserva. (Preferiblemente usa un molde desmontable de unos 18 o 20 cm. de diámetro para que el bizcocho te quede más alto).

  2. En un bol casca los 3 huevos y añade el azúcar y bate con unas varillas (mejor si son eléctricas) hasta que la mezcla duplique su volumen y blanquee. Esto ayudará a que el bizcocho quede más esponjoso.

  3. Añade el aceite a la mezcla y bate un poco para integrarlo. Después añade el yogur y la ralladura del limón y sigue batiendo un poco para mezclar todo muy bien.

  4. Por último vamos a incorporar la harina junto con la levadura. Es mejor añadirla previamente tamizada para lo cual la vamos pasando por un colador. Una vez añadida la harina y la levadura bate un poco con las varillas a velocidad baja pero enseguida sigue mezclando mejor con una espátula o lengua pastelera ya que es mejor no batir esta mezcla en exceso para que también quede más esponjoso.

  5. Una vez mezclado todo muy bien vierte la mezcla en el molde que habías forrado y dale unos golpecitos sobre la mesa para quitar las posibles burbujas de aire.

  6. Llévalo al horno que está precalentado a una temperatura de 160ºC durante un tiempo aproximado de 50 minutos y si ves que la superficie se te comienza a tostar le puedes colocar un trozo de papel de aluminio por encima. Al cabo de ese tiempo pincha con una aguja o cuchillo para comprobar si sale seco. En tal caso retira del horno y si no déjalo unos minutos más. También lo puedes hornear a 180ºC y lo tendrías en menos tiempo, pero para mi gusto queda mejor así, ya que se va horneando más lentamente, con lo cual te va a quedar mucho más tierno y esponjoso y sobre todo más uniforme por la superficie. A veces el exceso de temperatura hace que los bizcochos suban más rápido y se rompan demasiado por la superficie. 

Y ya tienes listo este bizcocho que como verás es muy fácil de preparar y sobre todo muy rápido ¡Pruébalo porque te va a encantar!

AQUÍ PUEDES VER LA RECETA EN VÍDEO:
RISOTTO DE GAMBAS Y CALABACÍN CON CHAMPIÑONES

RISOTTO DE GAMBAS Y CALABACÍN CON CHAMPIÑONES

Aprovechando el arroz Gran Gallo para risotto que me llegó en la Degustabox de abril, hoy traigo este riquísimo RISOTTO DE GAMBAS Y CALABACÍN CON CHAMPIÑONES. La característica principal de los risottos es su textura cremosa y para conseguirla es necesario seguir unos pasos sencillos pero necesarios. Lo fundamental es ir añadiendo el caldo poco a poco a medida que vemos que el arroz lo va absorbiendo y remover con frecuencia para que vaya soltando el almidón.

Aquí te enseño cómo preparar este riquísimo risotto de gambas así que sigue los pasos y verás que aunque requiere su técnica, es muy fácil y el resultado es una delicia.

¡Comenzamos!

 

 

INGREDIENTES

  • 300 gr. de arroz para risotto tipo Carnaroli o Arborio (Yo estoy utilizando el arroz para risotto Gran Gallo que me llegó en la caja Degustabox de abril)

  • 200 ml de Vino Blanco

  • 1 Cebolla

  • 1 Calabacín

  • 300 gr. de Champiñones

  • 300 gr. de Gambas crudas y peladas

  • 800 ml de Caldo de pescado (también puede ser de verduras)

  • 50 gr. de Mantequilla

  • Tomates secos en Aceite

  • Queso tipo Parmesano o Grana Padano (para rallarlo)

  • Aceite y sal

  • Cilantro natural para decorar

PREPARACIÓN

  1. Lo primero es poner a calentar el caldo en una cacerola. En el momento en que comience a hervir retíralo del fuego, coloca una tapadera y reserva. Esto es necesario ya que el caldo hay que añadirlo al arroz en caliente.

  2. Ahora pica la cebolla y trocea el calabacín (a mí me gusta partirlo en trocitos un poco más grandes). Lava los champiñones y córtalos en láminas.

  3. Vamos a preparar el sofrito. Para ello cubre con aceite de oliva la base de una sartén o cacerola donde vayas a hacer el risotto (a mí me gusta hacerlo en cacerola porque creo que sale mejor). Cuando el aceite esté caliente echa la cebolla para que poche. Cuando comience a ponerse doradita añade el calabacín y remueve para mezclar con la cebolla.

  4. Pasados uno o dos minutos que el calabacín haya perdido parte de su agua añade los champiñones cortados en láminas. Remueve y deja sofreir hasta que el sofrito haya perdido el líquido y los champiñones también hayan mermado.

  5. Añade el arroz al sofrito y remueve durante medio minuto aproximadamente para que se tueste un poco. Añade la mantequilla y una vez que esté derretida añade el vino blanco removiendo hasta que se evapore. (La mantequilla también puedes añadirla al final, aunque a mí me gusta más en este momento).

  6. Y ahora vamos a añadir el caldo. Colócate al lado la cacerola con el caldo caliente y comienza vertiendo dos cazos sobre el arroz y el sofrito. Remueve para distribuir bien el caldo y a medida que vayas viendo que el arroz lo va absorbiendo añade de nuevo uno o dos cazos de caldo y ve removiendo. Esto lo repetirás sucesivamente a medida que vayas viendo que el arroz va absorbiendo el líquido. Es muy importante que el arroz no se seque en ningún momento. 

  7.  También hay que remover bastante ya que con esto el arroz va soltando el almidón y quedará más cremoso.

  8. Pasados unos 12 o 15 minutos aproximadamente añade las gambas peladas. Remueve para integrarlas bien y si es necesario vierte otro cazo de caldo. Deja cocer entre 5 y 8 minutos más y retira del fuego. El tiempo de cocción del risotto es entre 18 y 20 minutos. 

  9. Pasado ese tiempo retira del fuego y sirve en un plato inmediatamente. Ralla encima un poco de queso Parmesano o Grana Padano. El queso también lo puedes añadir en la cacerola antes de servir lo cual también hace que quede más cremoso, aunque a mí me gusta hacerlo en el propio plato porque también se funde enseguida y cada uno se pone la cantidad que quiere.

  10. Yo también le he añadido para decorar unas hojas de cilantro y unos tomates secos en aceite que le dan un gusto estupendo. 

    Los risottos son una delicia ¡Buen provecho!

AQUÍ PUEDES VER LA RECETA EN VÍDEO:

CREMA PASTELERA DE CHOCOLATE

CREMA PASTELERA DE CHOCOLATE

Esta CREMA PASTELERA DE CHOCOLATE es una delicia y es tan fácil de preparar como la crema pastelera clásica. Es una crema ideal para relleno de tartas o buñuelos, así como para la preparación de otros muchos postres como por ejemplo el que voy a preparar para mi próxima receta.

¿Quieres ver lo sencilla que es? Pues toma nota de la receta

¡Verás cómo te va a encantar!

INGREDIENTES

  • 1 litro de leche (Puede ser entera, semi desnatada o desnatada)

  • La piel de 1 limón

  • 2 ramas de canela

  • 3 yemas de huevo

  • 125 gr. de Azúcar

  • 30 gr. de Cacao puro desgrasado en polvo (tipo Valor, no vale cacao soluble tipo Colacao o Nesquik)

  • 80 gr. de Harina de maíz o Maizena

  • 1/4 de cucharadita de sal

PREPARACIÓN

  1. Vierte 750 ml de leche en una cacerola junto con la piel del limón y las dos ramas de canela. Calienta a fuego medio y justo cuando comience a hervir retira del fuego, tapa y deja infusionar hasta que esté templado. El otro 1/4 de litro (250ml) sepáralo en un bol para disolver después la harina de maíz.
  2. En un bol mezcla las tres yemas de huevo y el azúcar hasta que esté disuelta. Las claras no las tires, yo las congelo para poder utilizarlas en otras preparaciones.
  3. Una vez que el azúcar se haya disuelto añade el cacao en polvo y mezcla hasta que todo quede homogéneo.
  4. Ahora mezcla la harina de maíz con los 250 ml de leche que habías reservado al principio. La leche tiene que estar fría para que la harina se disuelva bien. Remueve hasta que no quede ningún grumo.
  5. Vierte esta mezcla en el otro bol donde habías mezclado las yemas, el azúcar y el cacao. Mezcla removiendo hasta que todos los ingredientes estén muy bien integrados.
  6. Ahora cuela la leche infusionada para retirar la piel del limón y las ramas de canela, así como los posibles restos que puedan quedar y vuelve a verterla en la cacerola. Añade la mezcla anterior y calienta a fuego medio-bajo sin dejar de remover para que no se pegue al fondo.
  7. Añade la pizca de sal que potenciará el sabor del chocolate y sigue removiendo hasta que veas que va espesando. Si es preciso baja la potencia del fuego y cuando veas que comienza a hacer burbujas en la superficie retira del fuego.
  8. Vierte en una fuente o bol donde lo vayas a reservar y tapa con papel film transparente de forma que haga contacto con la superficie de la crema para que no se forme costra. Deja que enfríe y conserva en la nevera hasta el momento de utilizarla.
Y ya tienes lista una riquísima crema pastelera de chocolate con la que podrás rellenar todo tipo de tartas y preparar tus postres favoritos
¡Verás qué delicia!

AQUÍ PUEDES VER LA RECETA EN VÍDEO

https://www.youtube.com/watch?v=IYeY7f6LAbU

MERMELADA DE NARANJA CASERA

MERMELADA DE NARANJA CASERA

La mermelada de naranja es mi preferida porque no me resulta tan dulzona como otras y si es con un toque amargo más todavía. Hacerla en casa es muy fácil y el resultado es espectacular. Una vez que la hagas en casa, ya no vas a querer comprarla nunca más.

¿Quieres ver lo fácil que es prepararla? ¡Pues aquí tienes la receta!

INGREDIENTES

  • 1 y 1/2 kg de naranjas

  • Zumo de 1 limón

  • 750 gr de azúcar

  • 2 ramas de canela o una cucharadita de canela en polvo (esto es opcional pero a mí me encanta el gusto que le da)

PREPARACIÓN

  1. Pela la piel de tres naranjas. Mejor si lo haces con un pelador de verduras para evitar que tenga parte blanca ya que amargaría bastante. A continuación parte los trozos de piel en tiras pequeñas y muy finitas y ponlas en un cazo con agua hirviendo durante 10 minutos. Con esto se elimina el amargor. Una vez pasado ese tiempo, saca las pieles del cazo, escúrrelas en un colador y reserva.

  2. Pela el resto de las naranjas retirando también toda la parte blanca y dejando solo la pulpa. Una vez peladas, trocea la pulpa.

  3. En una cacerola grande pon toda la pulpa de la naranja junto con las pieles que habías hervido anteriormente. Añade las dos ramas de canela y el zumo de un limón. Vierte todo el azúcar por encima y remueve para mezclarla con todos los ingredientes. Verás como la naranja comienza a soltar parte de su jugo. Si es necesario le puedes añadir medio vasito de agua.

  4. Una vez que lo tengas todo bien integrado ponlo al fuego medio-bajo. Tendrá que estar durante unos 40 o 45 minutos aproximadamente. Ve removiendo de vez en cuando y verás como a medida que pasa el tiempo va reduciendo y cambiando a una textura algo más espesa.

  5. Pasados unos 40 o 45 minutos ya será el momento de que lo retires del fuego. Aunque habrá reducido y la textura será algo más densa, quizás te parezca que está todavía algo líquida pero retíralo ya porque  cuando enfría termina de espesarse. Si quieres puedes hacer la prueba del plato que consiste en poner una cucharadita de la mermelada en un plato de postre frío, y si lo mueves y ves que enseguida espesa, es el momento de retirarla del fuego.

  6. Retira las ramas de canela y vierte la mermelada en tarros de cristal que previamente habrás hervido.  Una vez rellenos hasta el borde, cierra con su tapa asegurándote que están perfectamente cerrados y dales la vuelta para colocarlos boca abajo. Déjalos en esta posición durante al menos dos o tres horas o mejor si es toda la noche. De esta forma se creará el cierre al vacío y así tu mermelada se conservará en perfecto estado por más tiempo. Yo les di la vuelta al dia siguiente.

Y ya tienes tu mermelada de naranja lista para consumir. Una vez abierta guarda el tarro en la nevera y te durará un par de semanas. Al vacío sin abrir te puede durar un par de meses (yo nunca la he tenido más tiempo).

Te aseguro que te va a encantar y como ya te he dicho antes, una vez que la pruebes no la vas a comprar más. 

¡Pruébala y verás cómo te encantará!

AQUÍ PUEDES VER LA RECETA EN VÍDEO: