Hoy te traigo la receta del ROSCÓN DE REYES CASERO PASO A PASO.

¡Esta noche vienen los Reyes Magos! Y mañana nos despertaremos con nuestros regalos, si es que hemos sido buenos 😉

Para mí este día es el más bonito del año por la ilusión que conlleva sobre todo cuando hay niños pequeños en casa. Pero os puedo asegurar que yo me duermo con la misma ilusión porque en mi casa aunque ya no hay niños pequeños, los Reyes Magos siguen viniendo como siempre y es que ya se sabe que mientras dure la ilusión los Reyes Magos nunca desaparecerán 😉

El ROSCÓN DE REYES tampoco nos falta ningún año. Incluso ya desde unos días antes nos hemos zampado uno y para el día de Reyes casi siempre suele ser ya el segundo. La verdad es que yo lo estaría comiendo todo el año pero bueno ¡Hay que controlarse!

Existe la creencia general de que hacer un buen Roscón de Reyes es súper complicado y que solo en muy contadas pastelerías los hacen bien ¡Pues de eso nada!

No voy a negar que es laborioso (aunque más que laborioso yo diría que requiere de bastante tiempo el cual es importante respetar), pero también es verdad que es mucho más sencillo de preparar de lo que la mayoría piensa. El secreto de un buen roscón es un correcto amasado y  respetar bien los tiempos de fermentación y levado. 

El amasado es verdad que si lo haces a mano es más lento y laborioso pero se puede hacer perfectamente. En cambio si utilizas un robot amasador la complicación es prácticamente nula.  En cuanto a los tiempos de fermentación o levado, también es muy importante respetarlos. Cuidando bien esos dos detalles, amasado y levado,  dependerá que te quede un roscón tierno y esponjoso digno de la mejor pastelería.

Pero bueno, lo mejor es que comencemos a prepararlo así que vamos a empezar con la receta del ROSCÓN DE REYES CASERO PASO A PASO.

INGREDIENTES

PARA EL PREFERMENTO O MASA MADRE:

  • 70 gr. de LECHE TIBIA entera o semidesnatada (a unos 37ºC como mucho)

  • 130 gr. de HARINA DE FUERZA

  • 4 gr de LEVADURA SECA DE PANADERO o 10 gr. de LEVADURA FRESCA DE PANADERÍA (¡Ojo! No vale la levadura química tipo Royal que se usa para los bizcochos)

  • Una cucharadita de azúcar

PARA EL AZÚCAR AROMATIZADA:

  • 130 gr. de AZÚCAR GLASS

  • La piel de 2 NARANJAS (sin la parte blanca)

  • La Piel de 1 LIMÓN (sin la parte blanca)

PARA LA MASA PRINCIPAL DEL ROSCÓN:

  • PREFERMENTO o MASA MADRE

  • AZÚCAR AROMATIZADA

  • 60 gr. de LECHE TIBIA (entera o semidesnatada)

  • 2 HUEVOS tamaño L

  • 7 gr. de LEVADURA SECA DE PANADERO o 25 gr. de LEVADURA FRESCA DE PANADERÍA (del mismo tipo que la del prefermento)

  • 30 gr. de AGUA DE AZAHAR para uso alimentario (la que venden el supermercados, no usar la de farmacia)

  • 1 Cda. de RON AÑEJO (es opcional pero pontenciará bastante el sabor característico del Roscón, junto con el agua de azahar)

  • 450 gr. de HARINA DE FUERZA

  • 75 gr. de MANTEQUILLA a temperatura ambiente o en punto pomada

  • Media Cda. de SAL

    PARA LA DECORACIÓN (esta es la decoración típica pero puedes ponerle lo que más te guste):

  • Fruta escarchada, naranjas confitadas y guindas.

  • Almendras laminadas

  • Azúcar humedecida en agua de azahar o agua normal (a mí me gusta hacerlo con agua de azahar porque aporta más sabor y aroma).

PREPARACIÓN

 

Te voy a contar cómo lo hago yo, que aunque esté mal decirlo, me queda muy rico y con un sabor y aroma deliciosos. Yo utilizo mi robot amasador KitchenAid pero puedes amasarlo con cualquier otro robot amasador o incluso con tus propias manos, aunque eso te llevará algo más de tiempo y trabajo pero queda igual de bien. Todos los pasos que te voy contando con robot amasador, los puedes aplicar igualmente si lo haces de forma manual.

Lo primero que hago es pesar y preparar todos los ingredientes del Roscón para luego tenerlos a mano y ya solo tener que ir añadiéndolos. Te lo aconsejo porque es mucho más cómodo y práctico 😉

Lo primero que yo hago es preparar el AZÚCAR AROMATIZADA. Para ello necesitamos azúcar glass que la puedes comprar ya preparada, o si no es muy fácil hacerla: Vierte el azúcar en el vaso de una picadora o trituradora ya sea de mano tipo Minipimer o de vaso (yo uso la Thermomix) y tritura hasta dejarla hecha polvo (en sentido literal). A continuación añade dentro del vaso junto al azúcar glass las cáscaras de las naranjas y el limón y tritura todo junto hasta que se quede como una pasta. Reserva en un bol o recipiente. (Este paso te lo puedes ahorrar añadiendo en la preparación de la masa principal el azúcar tal cual junto con la ralladura de los cítricos, aunque yo te aconsejo que lo hagas así porque aporta un sabor y aroma más intenso al Roscón).

Después voy con el PREFERMENTOMASA MADRE o MASA DE ARRANQUE. Para esto no hace falta ninguna máquina ya que es una masa pequeña que vamos a formar con las manos en menos de cinco minutos. En un cuenco o vaso amplio diluyo la levadura en la leche que tiene que estar tibia, removiendo con una cucharilla. Añado la harina de fuerza y el azúcar y remuevo de nuevo. Cuando veo que comienza a formarse una masa más densa sigo amasando con las manos durante unos 2 o tres minutos hasta que la masa ya no se pegue a las manos. Hago una bola y la introduzco dentro de un recipiente o bol amplio con agua tibia de forma que la bola quede totalmente cubierta. Cuando veo que la bola sube a la superficie y flota (que será al cabo de unos 10 o 15 minutos aproximadamente), ya tengo preparado el  prefermento o masa madre. Hay personas que dicen que la bola no les flota. Si te ocurre eso no pasa nada, pasados unos 15 o 20 minutos ya lo puedes sacar igualmente (no conviene tener la bola dentro del agua más de 30 minutos).

Mientras que la bola del prefermento se va “activando” termino de preparar el resto de los ingredientes del roscón para tenerlos a mano y ya comienzo a preparar la MASA PRINCIPAL DEL ROSCÓN. 

Primero en un vaso ancho disuelvo la levadura en la leche tibia removiendo con una cucharilla (al igual que hice con el prefermento).

En el bol de la amasadora vierto primero los dos huevos, coloco el accesorio batidor (el de varillas tipo globo). Bato muy bien a velocidad media-alta durante unos 3 o 4 minutos hasta que los huevos queden bien montados. Esto es opcional pero ya verás que luego queda la masa mucho mejor 😉

Quito el accesorio batidor y coloco la pala mezcladora. En el bol junto con los huevos montados añado el agua de azahar, el ron,  el azúcar aromatizado y la sal. Mezclo todo a velocidad 2-3 durante uno o dos minutos.

A continuación quito la pala mezcladora y coloco el gancho de amasar. Añado al bol la levadura disuelta en leche, el prefermento o masa madre que ya estará flotando y la harina de fuerza previamente tamizada (aunque dicen que con este tipo de amasadoras no hace falta tamizarla). Comienzo a amasar durante 10 minutos a velocidad baja 1-2. Al cabo de 10 minutos paro de amasar y dejo reposar la masa durante unos 5 o 7 minutos y de nuevo vuelvo a amasar durante otros 10 minutos dejando reposar después otros 5 minutos más. A la siguiente vez le añado poco a poco la mantequilla que deberá estar a temperatura ambiente o en punto pomada. Al añadir la mantequilla ésta se queda como pegada por las paredes del bol. Yo paro un momento y con una lengua pastelera la retiro de las paredes y la mezclo un poco. Sigo amasando durante otros 10 o 15 minutos hasta que la mantequilla quede totalmente integrada y se haya formado una masa que aunque es algo pegajosa, ya se despega de las paredes del bol y es más elástica y manejable. 

Y ahora viene el PRIMER LEVADO: Me unto las manos con un poco de aceite para sacar la masa del bol y formo una bola. Engraso un poco el interior y las paredes del bol con aceite y coloco la bola de masa de nuevo en su interior. Tapo con un paño o un plástico transparente (yo le pongo un gorro de ducha) y ahora hay que colocar el bol en un lugar cálido donde no haya corrientes de aire (yo lo dejo dentro del horno apagado) entre 3 y 5 horas hasta que que la masa duplique su volumen (incluso pueden ser 8 horas). Este proceso de primer levado se puede acelerar bastante precalentando el horno a 50ºC y una vez que coge temperatura hay que apagarlo e introducir el bol con la masa para que con el calor residual el levado sea mucho más rápido (así puede tardar una o dos horas como mucho en duplicar su volumen) ¡Pero recuerda apagar el horno antes de introducir el bol!

Una vez que haya pasado el tiempo necesario y la masa ya ha duplicado su volumen, engraso con un poco de aceite mis manos y la superficie de trabajo donde la voy a colocar para darle forma, la saco del bol (con las manos engrasadas no se pegará) y la coloco sobre la superficie de trabajo (es mejor usar  aceite para manejarla porque no es bueno añadir más harina de la necesaria a la masa). La hundo un poco con los dedos desde afuera hacia adentro pero no en exceso para no quitarle todo el aire y formo de nuevo una bola. Ahora hundo el dedo índice en el centro de la bola y con las dos manos la sujeto en el aire dándole vueltas para que el agujero se vaya agrandando a la vez que intento que la masa quede igual de grosor por todas partes. Una vez que tengo formado el roscón lo coloco en una fuente de horno forrada con papel vegetal o papel de horno, poniendo un bol o un aro de emplatar en el agujero central para impedir que éste se cierre cuando comience a levar. También lo unto con un poco de aceite para que no se pegue la masa cuando lo retiremos.

Y ahora viene el  SEGUNDO LEVADO

Pues sí, antes de hornear tiene que levar de nuevo. Ya te decía al principio que es un proceso lento en el que hay que respetar los tiempos si queremos un roscón de diez ¡Que es lo que vamos a conseguir! 😉 

Pues siguiendo por donde iba, cuando ya tengo el roscón con la forma hecha sobre la bandeja, lo tapo con un paño de cocina limpio o papel film trasparente (aquí el gorro de ducha ya no me llega) y lo introduzco de nuevo en el horno apagado para que vuelva a levar como mínimo 1 o 2 horas. Si empleas de nuevo el truco de precalentar el horno a 50ºC podrás acelerar el tiempo de levado, aunque yo solo aconsejo esto cuando realmente tengamos prisa ya que es mejor que fermente más lentamente.

Una vez que el roscón ha levado y duplicado su volumen lo saco del horno y pongo éste a precalentar a 200ºC con calor arriba y abajo. Mientras tanto pinto toda la superficie del Roscón con huevo batido. Este paso es muy importante hacerlo con mucha suavidad como si estuvieramos “acariciando con una pluma” el roscón, ya que ahora es muy delicado y podríamos pincharlo con lo cual nos bajaría todo el aire que ha conseguido con el levado. Es mejor utilizar un pincel de silicona ya que estos son más suaves y no lo pinchan. Si ves que te baja todo el roscón vuelve a introducirlo de nuevo dentro del horno apagado y deja que vuelva a levar.

Cuando ya lo tengo todo bien pincelado con el huevo coloco por encima los trozos de fruta escarchada, guindas o naranjas confitadas. Esto en realidad le gusta a muy poca gente, de hecho en casa no se lo come nadie, pero yo siempre lo pongo porque ¡Si no no me parece un Roscón de Reyes!  Después reparto por toda la superficie las almendras laminadas y por último pongo un puñado de azúcar en un bol, añado unas tres o cuatro gotas de agua de azahar para humedecerla y mezclo con una cuchara hasta que se quede el azúcar como en montoncitos. Reparto el azúcar humedecida por toda la superficie del roscón ¡Y ya por fin al horno!

Introduzco la bandeja con el roscón en el horno que estaba precalentado a 200ºC con calor arriba y abajo y lo dejo a esa temperatura. Pasados 10 minutos bajo la temperatura a 180ºC y lo dejo otros 10 minutos más. Al cabo de ese tiempo miro a ver si se me está tostando mucho por encima y como suele ser que sí, le coloco en la superficie un trozo de papel de plata para evitar que se ponga muy negro por arriba y lo dejo hornear unos 5 o 7 minutos más. Aquí tienes que tener en cuenta que cada horno es un mundo y tendrás que ir controlando tú los tiempos de tu horno. Normalmente al cabo de unos 25 minutos como mucho ya suelen estar hechos pero puedes pinchar con un palo de brocheta y ver si ya sale seco. 

Este es el roscón tal cual, sin relleno, que es como a mí más me gusta. Pero si prefieres tomarlo relleno solo debes esperar a que enfríe y abrirlo por la mitad con ayuda de un cuchillo y rellenarlo con nata montada, crema, trufa… A mí solo me gusta el relleno con nata pero ya se sabe que para gustos ¡Los colores! 🙂

Los roscones caseros tienden a ponerse duros antes que los comprados al no llevar conservantes, pero lo puedes partir en porciones y congelarlas para tener Roscón recién hecho todas las mañanas. De todas formas a mí este me duró casi tres días tierno, eso sí, cortado en porciones y muy bien envueltas en papel de aluminio. De todas formas si te sobra no lo tires porque puedes preparar un postre con una receta de aprovechamiento riquísima que ya te contaré en otro post 😉

Pues como te decía al principio, ya ves que no es complicado pero sí lleva su tiempo aunque te garantizo que merece mucho la pena porque está de muerte. Vamos, que como lo hagas ya verás como no lo compras más.

Te deseo un Feliz día de Reyes y que te traigan muchas cositas pero sobre todo mucha SALUD, AMOR y FELICIDAD.

¡Besotes!

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