El POTAJE DE VIGILIA o Potaje de GARBANZOS con BACALAO Y ESPINACAS se cocinaba durante los viernes de Cuaresma para cumplir el mandato religioso de no comer carne. Esta receta se ha conservado y es una de las más tradicionales de nuestra gastronomía española. El sofrito y el bacalao le dan su sabor tan delicioso y peculiar. Un plato muy completo lleno de proteínas y vitaminas y además ¡Muy fácil de cocinar! No te lo pierdas

INGREDIENTES

  • 400 gr de garbanzos que pondremos a remojo la noche anterior

  • 400 gr de bacalao desalado

  • 300 gr de espinacas frescas en hojas (también pueden ser congeladas)

  • 1 Cebolla

  • 1 Tomate triturado (también puede ser 2 o 3 cucharadas soperas de tomate natural triturado)

  • 3 dientes de ajo

  • 1 pizca de comino en polvo (opcional)

  • 2 cucharaditas de pimentón dulce

  • 2 o 3 rebanadas de pan

  • 2 huevos cocidos

  • Aceite de oliva vírgen extra

  • Sal al gusto

PREPARACIÓN

  1. Lo primero que tienes que hacer es desalar el bacalao 48 horas antes, metiéndolo en un recipiente con agua fría que guardarás cerrado en la nevera y le deberás ir cambiando el agua cada 6 horas. También pon a remojo los garbanzos la noche anterior y antes de hacer el potaje, cuécelos junto con una zanahoria, una cebolla y unas ramas de laurel. Escúrrelos y reserva. Conserva también el caldo para agregarlo después al potaje (este paso puedes suprimirlo si utilizas garbanzos de bote que vienen ya cocidos).

  2. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva pon a pochar la cebolla y los ajos muy picaditos, a fuego medio. Cuando comiencen a dorarse baja un poco el fuego y añade el pimentón y una pizca de comino en polvo. (El comino es opcional pero a mí me encanta el sabor que le aporta a este plato). 

  3. Enseguida añade el tomate triturado, ya que si no el pimentón se te puede quemar y esto podría estropear el sabor del sofrito. Añade una pizca de sal al gusto y mantén al fuego removiendo un poco durante unos 5 minutos aproximadamente. 

  4. Una vez pasado ese tiempo retira del fuego y traspasa el sofrito a la cacerola donde vayas a preparar el potaje. Añade los garbanzos cocidos y el caldo solo hasta cubrir un dedo por encima (si luego hace falta más caldo ya se le va poniendo después). Enciende el fuego a nivel medio y remueve suavemente para mezclar todo.

  5. A continuación añade las espinacas. Como éstas ocupan mucho volumen cuando están frescas, ve añadiéndolas en tandas. Primero unas pocas y vas removiendo y cuando veas que van mermando con el calor, ve añadiendo el resto hasta añadir todas. 

  6. Ahora añade el bacalao troceado y baja el fuego dejando cocer a fuego lento y removiendo de vez en cuando, pero en lugar de hacerlo con una cuchara, mejor agita un poco la cacerola para evitar que los garbanzos se deshagan. Déjalo cocer aproximadamente unos 15 o 20 minutos, que es el tiempo necesario para que se cocine el bacalao.

  7. Mientras que está cociendo el potaje, fríe unos trozos de pan en una sartén y después machácalos en un mortero. Cuece los huevos durante 9 ó 10 minutos en agua hirviendo y reserva.

  8. Cuando le quede al potaje un par de minutos de cocción añade el pan frito machacado y los huevos cocidos troceados y mezcla suavemente para integrarlos. Retira del fuego. 

Y ya tienes listo este riquísimo Potaje de garbanzos, que te aseguro que es una auténtica delicia. Además es un plato muy completo.

¡A mí me encanta!

AQUÍ PUEDES VER LA RECETA EN VÍDEO:
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